domingo, 27 de mayo de 2012


Un niño tibetano agarra la mano de su padre, que trabaja en la construcción de carreteras, en Tíbet. 

Foto de Sergi Barisashvili

sábado, 26 de mayo de 2012

Tejedoras de la vida

                                Fotografía de Javier Sánchez Sáez (Vitoria-Gasteiz)


Tejiendo redes,
ropitas para los chiquillos,
ajuares virginales
para las hijas casaderas

fue pasando la vida.

Cada día la espalda más curvada,
las manos
cada vez
más destruídas.

Detrás de sus miradas,
igual que un mausoleo precintado,
se esconde la memoria.

El asiento de piedra
sostiene la vida desgastada,
la vida caprichosa
forjadora de sueños

y de tantas pesadillas.

lunes, 7 de mayo de 2012

Jugando con fuego



Préstame tu pecho desnudo 
para hacer un santuario de ternura, 
re-cógeme entre tus brazos 
sin dejar espacio al aire. 

Quiero que mi alma quede fuera de este lecho 
junto a todas las cosas que no quiero ser. 

Ahora sólo soy fuego, 
un gemido incandescente ante tus manos de forjador. 

Quiero que me mires 
mientras me apagas.

A ti, poeta



Te doy mi boca
para que hables al mundo
y te conviertas
en domadora de relámpagos
capaces de encender
el fuego en los renglones.

Esa que ves delante del espejo
esconde la emoción de los perfumes
que excitan el olfato buscando expectativas.

Para hacer magia has de ser capaz
de comprender el alma.

domingo, 6 de mayo de 2012

Recuerdos

Los hermanos Herrero Pozo tenían entonces 16 y 18 años. Pedro y Javier, Los Pecos. Yo tenía 12. La memoria guarda cientos de canciones y la música que escuchábamos a esa edad se fijó para siempre. Todavía hoy, 33 años después, compruebo que me sé de memoria todas sus letras. No importa que no los haya escuchado durante años, siguen ahí, porque con ellos empezaban a la vez mis ganas de comerme el mundo.
En una adolescencia casi maldita, ellos ocuparon un lugar privilegiado. Luego vino la música anglosajona y nuevos paraísos por descubrir, pero lo vivido entonces es irremplazable.


domingo, 22 de abril de 2012

Consciencia



La vida es lo que nos sucede

mientras seguimos esperando
lo que no ha de pasar.

Y si pasa
si Dios quiere que pase
¿llegaremos enteros?

En el camino
nos vamos fragmentando.
Nuestros despojos
ocupan el espacio inútil
de lo que no queremos ser.

La vida es esto.

domingo, 15 de abril de 2012

También somos lo que nos falta



A un día le sucede otro
mientras el corazón siempre está en otra parte.

Las palabras jamás sustituirán
el efecto del tacto.

¿Por qué siempre el amor nos queda lejos?

Irremediablemente las ausencias
son candidatas de excepción
para llenar el hueco

-insondable-

de la felicidad.-




viernes, 6 de abril de 2012

Soy




Soy
un escombro mutante,
un embarazo de alfaguara,
una prometedora asepsia
contra desilusiones.

A veces rozo la frenopatía,
la blancura siniestra que habita el balneario.

Pero a pesar de todo
mi corazón supera a mi cabeza
y a ratos soy feliz
cuando en mi pecho cantan horizontes de pájaros.

He aprendido a ser honesta, tanto,
que cada día estoy más sola.

Y tan contenta.

martes, 3 de abril de 2012

Expropiación solapada


Tengo un pequeño huerto donde planté hierbas curativas. Cuando asoman los brotes alguien los pisa, como muestra de superioridad. Parece mentira que siendo tan insignificantes molesten tanto.
Cedo el terreno.

viernes, 23 de marzo de 2012

Soneto de las incognitas


¿Dónde iremos, amigo, cuando la vida cese?
¿Dónde estábamos antes de venir a este mundo?
Tengo una teoría que me ayuda bastante:
Iremos, justamente, allí donde estuvimos.

La memoria del hombre solo abarca esta vida
por lo tanto es inútil querer adivinar
el antes y el después de lo que ahora somos.
No le compite al hombre interpretar a Dios.

¿Fuimos olvido antes del latido uterino?
¿Es ciencia o es misterio la quiniela vital?
Son preguntas al viento, sin respuesta certera.

Pero todos tenemos la necesidad íntima
de querer seguir siendo. No queremos perder
en el silencio eterno la aventura del alma.



viernes, 16 de marzo de 2012

Autoprotección


Voy soltando paquetes nada más recibirlos.
Como una autómata
suelto la carga antes de infectarme.

Soy buena detectando lo nefasto.

No me hables de palomas ni de buitres
ni de tanta catástrofe sedienta
de adictos pusilánimes.

No llegarás a mí.

Sinceramente
no
me
importa.

Deshecho sin piedad
la falta de empatía.

Por elegir, elijo hasta mis sacrificios.