Poemas que me dedicaron otros poetas II

          Ovidio Moré
3/5/2016

Claro que puedes saltar
sobre el abismo y la nube
y beberte el horizonte
en el presente que aludes.
Claro que puedes sentir
como el cuerpo sube y sube
siendo tú pájaro y aire,
siendo aleteo que intuye
que aquel que salta y que vuela
no teme a ningún derrumbe;
no teme a las marejadas
ni teme al frío de octubre;
ni a la ira de Vulcano
ni al dolor que te destruye.
No debes temer a nada
porque ya tú eres perfume
de ese nuevo jazminero
que cura la incertidumbre.


21/4/2016

Dama de velos azules
no temas nunca al invierno
ni a las dentelladas frías
de Caronte, que ya ha muerto.
Teme a la desidia humana
y al quedarte sin recuerdos;
a la caja de Pandora
que se abre cada enero;
a la espada de Damocles
y a los puñales del tiempo.
Empápate de la lluvia
con un disfraz de aguacero,
que tú eres guerrera noble
hecha de roble y sarmiento,
y tú solita te bastas
pa' comerte el mundo entero.
.


30/5/2016

Después de guardar tu nombre
en una caja de seda,
después de tantos dolores,
bienvenida la tristeza
con su frío y con su fuego
quemando y haciendo escuela
en mi cuerpo y en mi alma;
en mi sangre y en mis fuerzas.
El llanto nubla mis ojos,
pero he de domar la fiera
que se ha instalado en la casa
y en el umbral de la puerta.

Sé que fuera está la luz
y que el sol siempre calienta,
y que soy tórtola noble
que volará estando quieta
de la sanación del llanto
a la calidez que impera
en cada día futuro
porque aquí sigo, despierta.

Ahora que ya te has ido
y no habitas una estrella,
yo te buscaré en el campo
y en cada hoja dispersa
del árbol que eche raíces
donde yo siembre mis penas.