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sábado, 10 de diciembre de 2016

Ponencias II


Siento sobre mi alma un cansancio de siglos. Estoy cansada de esperarme. Estoy cansada de tener siempre conectadas todas las alarmas y dejar tan poco de mí expuesto a la naturalidad. Tengo miedo de mis miedos, miedo de cambiar y también miedo de seguir así.

Yo sólo quiero que me abracen. Todo lo demás, absolutamente todo lo demás en este momento es puro teatro.

Mañana será otro día.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Ponencias

Ya no estoy sola, me tengo a mí misma. Tú y sólo tú has conseguido que recupere lo mejor de mí, toda aquella esencia vital que ya daba por perdida.
Yo nací para querer y no para que me quieran. No es un pensamiento victimista sino una realidad que acepto con alegría.
No pido nada, tengo demasiado.

Estoy capacitada para amar, pero el miedo me impide demostrarlo.
Tengo un exagerado sentido del ridículo.



miércoles, 21 de septiembre de 2016

Otoñal

El poema se me cae de las manos como cae una ilusión desgastada.
El suelo está lleno de fragmentos de espejo humedecidos con miles de lágrimas inútiles.

No voy a recomponerlo.


No voy a recomponerlo.


No voy a recomponerlo.


Una buena barrida será suficiente, y vuelta a empezar.


Septiembre trae el miedo a los ojos de los ciervos mientras el otoño nos estalla en las manos. Soy como la hoja que cae y en el subsuelo alimenta al árbol que reverdecerá en primavera.


No le tengo miedo a nada, salvo a perder la alegría.


El poema se me cae de las manos y no merece la pena escribirlo, sin embargo la música conoce bien el corazón del hombre. El Adagio de Albinoni contiene la mejor poesía del universo.


Escúchalo y dime lo que sientes.


jueves, 21 de julio de 2016

Invisible


Estoy por tirar la toalla y aún no está puesto el ring. Encima llega agosto con su insoportable soledad, tan pastosa y caliente como el horno de una pollería.
Siguen sin verme. Soy sólo un objeto necesario para satisfacer su impúdico egoísmo.
Se acabaron las palabras, es hora de actuar.


miércoles, 6 de julio de 2016

Confesión a las 14:44



Soy una mujer valiente y también una niña asustada. La primera intenta tapar a la otra, que no puede llorar en ninguna parte.
El único miedo que tengo es a quedarme a solas conmigo misma. Me temo como una víctima  a su verdugo.

Empieza el baile de títeres, el pase de modelos en pelotas y batas blancas. Como decía el título de aquella canción de los Frankie Goes To Hollywood: Bienvenidos a la cúpula del placer.

No me hagas caso, es sólo ironía, una coraza que me sirve para minimizar la rabia y escribir más elegantemente.


La realidad aquí y ahora es que reconozco que lo mío no son las carreras de 100 metros porque requieren fuerza y potencia. Lo mío es la maratón, pura y dura cuestión de resistencia.

No hay prisa, la meta no se va a mover.






viernes, 1 de julio de 2016

Breves

Tengo un padre muerto al que quise tanto que casi me cuesta la vida.

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Soy valiente porque no tuve otra opción.

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Por fin subí al tren, dejé el andén maldito. Nada ni nadie va a conseguir que baje.

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Soy feliz, aunque la felicidad es una mala  puta que siempre pasa factura.

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Tengo amigos de valor incalculable. Todo lo demás es secundario.



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sábado, 28 de mayo de 2016

Tristeza positiva

La tristeza es un sentimiento con el que puedo lidiar. Lo que me destrozó fue todo lo anterior: la angustia, la desesperación, la impotencia ante el sufrimiento, la pena, el miedo, la ansiedad, la incomprensión y el abismo sin fondo. El dolor por la muerte de un padre al que has querido y dado todo por él hasta el final es algo doloroso para cualquiera, comprensible, aunque no todo el mundo entendió lo que vivimos tantos años de puertas para adentro. Cualquier pequeño detalle me recuerda a él y las lágrimas salen solas.

Ya no está, se fue vete a saber dónde. Mi padre no es una estrella más que desde el cielo nos cuida ni tampoco está viéndonos y protegiéndonos. Mi padre se fue y cortó el vínculo.

Bienvenida sea la tristeza, entonces.


martes, 3 de abril de 2012

Expropiación solapada



Tengo un pequeño huerto donde planté hierbas curativas. Cuando asoman los brotes alguien los pisa, como muestra de superioridad. Parece mentira que siendo tan insignificantes molesten tanto.

Cedo el terreno.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Sobre putas y violines


Hay un violín olvidado en el desván. Una gotera va hinchando su madera poco a poco, cada vez que llueve.
Le queda una cuerda, una triste cuerda deshilachada y sola.
Cuánto más se deteriora el violín, más se tensa.
Está diluviando.

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Me dió pena y la escuché de nuevo. Y volvimos a lo mismo, al mismo barrizal hipócrita de siempre.
Si me queda dignidad, tengo que presentar mi dimisión.

lunes, 28 de junio de 2010

Reflexión


Las lágrimas siempre son privadas porque las causan cosas que no podemos exponer en el escenario, un escenario que juzga siempre en otro punto de vista que no es el nuestro.

Entonces las callamos hasta que forman una inmensa mole que no podemos obviar. 
A cada uno sólo le importan las suyas. 

Confieso que he errado en el ser, en el estar y en el parecer. Confieso que he dado más de lo que podía y ese excedente me ha desbordado hasta casi no saber quién soy. 

Y confieso, también, que he desgastado el hierro del clavo al que me agarraba hasta que ha desaparecido. 

No puedo borrar de un plumazo tanto amor, tanto miedo, tanta angustia, tanta cosa sola y olvidada en el muelle donde está el barco que no ha de partir. 

No puedo dejar de ser como soy pero he de ser en alguna parte. 

Y lo único que no puedo permitirme es ser testigo de una tragedia ya vivida, de una historia que se está empecinando en repetirse. 

No puedo mirar atrás, ni para lo bueno ni para lo malo. 

Y mientras escribo esto las golondrinas rompen el azul de una mañana que ha de ser distinta.