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domingo, 20 de noviembre de 2016

Facundo Cabral


"Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye hay millones de caricias que alimentan a la vida".

Facundo Cabral



sábado, 6 de agosto de 2016

El beso


Despiértame el vientre
con el mismo beso
que diste a todas las princesas que dormían,
con la misma humedad
que acumuló mi sangre allí donde fue tu boca.

Sácame de la cabeza todo lo que no seas tú,
devuélveme el deseo.
Lo perdí en el banco de aquella estación
donde Penélope sigue esperando.

La de Serrat, por supuesto.







martes, 12 de julio de 2016

Lo saben mis zapatos

Dice Pablo López, cantautor español, que su objetivo en la música es emocionar. La llorera que me he pegado con este vídeo es buena muestra de que lo consigue de forma magistral. Me quito el sombrero.

"Te quiero matar de amor y no lo sabe nadie.
Nadie puede imaginárselo."

Pablo López


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Vídeo del recital ·Dos mujeres frente a la poesía· Noviembre 2012

Vídeo del recital "Dos mujeres frente a la poesía", con Patricia Furlong y Arantza Gonzalo Mondragón.
Café Bar Cooper, 29 de Noviembre del 2012.

El cineasta Eloy González Gavilán hizo la grabación del evento  y la edición del vídeo. Espero que os guste.

Poemas de Arantza Gonzalo Mondragón.


viernes, 9 de noviembre de 2012

Nana para un mirlo


La felicidad son tres minutos y cincuenta y dos segundos,
el tiempo exacto que dura esta nana.
La escucho detrás de los cristales
mientras el gris noche va borrando el campanario.

Se despereza el mirlo y comienza a cantar,
parece que ríe,
pero sé que está hablando conmigo.
Somos viejos amigos, dos aves nocturnas
que duermen cuando la ciudad despierta.

El gran árbol que tapa la luna,
-aquel que estaba tan desnudo hace poco-
ha vestido las aceras con flores.

¿Quieres magia?
solo tienes que abrir los ojos.

Y pasan los tres minutos y cincuenta y dos segundos
y la música se me torna triste cuando calla.

Le faltaron muchas cosas a la niña que fui.

A la que soy
quizás sólo le faltó una nana.


martes, 18 de septiembre de 2012

Caic (Caigo), de Gerard Quintana. Vídeo (sólo voz y guitarra) y letra traducida al castellano.



Hay canciones que me ponen los pelos de punta, independientemente del idioma en el que estén. Esta es una de ellas.



Caigo, poco a poco me voy,
la física me cautiva y la gravedad me inclina a tus pies.
Caigo, al mismo tiempo deshago los nudos
que rigieron este frágil equilibrio.
Mi nada dura mucho.
Me muevo, no soy de este lugar,
de este país de aire.
Nunca, nunca volveré a vivir con el peso que arrastra la mentira,
la rutina, el triste engaño.
Sin final yo caigo,
el mundo entero se despeña contra los cristales de mis días.
Caigo, me hundo en el agua,
la corriente me lleva cerca de mi país de aire.
El impulso de un instante dibuja mi salto,
atraviesa los espacios en blanco.
Llegas y te vas.
La vida se deshace invisible en el mar de los años.
Canto sin red, salto y siempre caigo, nada dura mucho.
Me muevo, no soy del lugar del viejo país de aire.
El impulso de un instante dibuja mi salto,
atraviesa los espacios en blanco.
Llegas y te vas.
La vida se deshace invisible en el mar de los años.
El impulso de un instante dibuja mi canto.
Atravieso los espacios en blanco.
Llegas y te vas,
y la vida se deshace invisible en el mar de los años.

Gerard Quintana

martes, 20 de diciembre de 2011

Suplicando tiempo



Estos son los días de la mano abierta.
No serán los últimos.
Ahora mira alrededor,
son días de mendigos y oportunistas.

Este es el año del hombre hambriento
cuyo lugar está en el pasado,
mano a mano con la ignorancia
y las excusas razonables.

Los ricos se declaran pobres
y la mayoría no estamos seguros
de tener demasiado,
pero tendremos nuestras oportunidades
porque Dios ha dejado de vigilar,
y creo que en algún lugar
a lo largo del recorrido
deberá permitir que salgamos a jugar.

Volverá la espalda
y todos sus hijos
se arrastrarán por la puerta de atrás.

Es duro amar,
hay mucho que odiar,
ávidos de esperanza
cuando no hay esperanza de la que hablar.

Y arriba los cielos heridos
dicen que es demasiado tarde.
Quizás deberíamos suplicar tiempo.

¿Crees que nos queda tiempo?

Estos son los días de las manos vacías,
abandonados a nuestra necesidad
la caridad es un abrigo
que usamos dos veces al año.

Este es el año del hombre culpable.
Tu televisión ocupa su lugar
y encuentras
que lo que deseas está en otra parte.
Entonces gritas desde detrás de tu puerta,
dices: “lo que es mío es mío y no tuyo”,
puede que tenga mucho
pero aprovecharé mis oportunidades
porque Dios ha dejado de vigilar.

Dependes de las cosas que te han vendido,
cerraste los ojos cuando te dijeron
que Él no volvería
porque no tiene hijos por los que regresar.

Es duro amar,
hay mucho que odiar…

¿Crees que nos queda tiempo?

Por favor, danos tiempo.

Letra de Praying For Time, George Michael (1991)