martes, 20 de diciembre de 2011

Suplicando tiempo



Estos son los días de la mano abierta.
No serán los últimos.
Ahora mira alrededor,
son días de mendigos y oportunistas.

Este es el año del hombre hambriento
cuyo lugar está en el pasado,
mano a mano con la ignorancia
y las excusas razonables.

Los ricos se declaran pobres
y la mayoría no estamos seguros
de tener demasiado,
pero tendremos nuestras oportunidades
porque Dios ha dejado de vigilar,
y creo que en algún lugar
a lo largo del recorrido
deberá permitir que salgamos a jugar.

Volverá la espalda
y todos sus hijos
se arrastrarán por la puerta de atrás.

Es duro amar,
hay mucho que odiar,
ávidos de esperanza
cuando no hay esperanza de la que hablar.

Y arriba los cielos heridos
dicen que es demasiado tarde.
Quizás deberíamos suplicar tiempo.

¿Crees que nos queda tiempo?

Estos son los días de las manos vacías,
abandonados a nuestra necesidad
la caridad es un abrigo
que usamos dos veces al año.

Este es el año del hombre culpable.
Tu televisión ocupa su lugar
y encuentras
que lo que deseas está en otra parte.
Entonces gritas desde detrás de tu puerta,
dices: “lo que es mío es mío y no tuyo”,
puede que tenga mucho
pero aprovecharé mis oportunidades
porque Dios ha dejado de vigilar.

Dependes de las cosas que te han vendido,
cerraste los ojos cuando te dijeron
que Él no volvería
porque no tiene hijos por los que regresar.

Es duro amar,
hay mucho que odiar…

¿Crees que nos queda tiempo?

Por favor, danos tiempo.

Letra de Praying For Time, George Michael (1991)