sábado, 4 de febrero de 2012

Sueño invernal




Escucho esta canción y veo a la Pávlova bailando en la Plaza Roja, en una noche invernal.

El cielo es un lamento ruso lleno de estrellas.

Anna estira su mano para acariciar el canto de los pájaros nocturnos y sus ojos alcanzan el fondo de Dios.
No hay público pero es la dueña del mundo porque allí están todas las almas.

Cuánta belleza hay en la extrema fragilidad, en el movimiento lento de un cuerpo borracho de música y de nostalgia.

El viento silba en re mayor.