miércoles, 4 de diciembre de 2013

Enésimo poema de amor


Cada tiempo sin ti se va sumando
a una triste rutina de carencias,
a un cúmulo de siglos

desangelados

y sigo aquí, esclava de la inercia
andando por un campo de granadas,
sin ases en la manga, con la mirada al frente
viendo de nuevo cómo barajea el destino
las cartas que jamás ganan ni pierden,
sino que solo abultan la baraja.

El amor es siempre un horizonte

nocturno

porque en la oscuridad también late la vida.