sábado, 28 de septiembre de 2013

Mudanza


Estar solo no significa estar muerto
aunque las sombras ocupen el aire;
por eso maldigo esa ceguera pertinaz
que incita al hombre al martirologio
matando el tiempo mágico de la espera,

y por eso creo

que un poquito más allá de ese aire cianótico
vive ahora la esperanza,
tan amante de los traslados,
tan esquiva con sus adeptos,
tan humana en su esencia volátil,
que para que te haga un guiño
tienes que saber mudarte.

Si no hay pájaros tristes
ni piedras dichosas,
no debe haber hombres derrotados

¿o es que no lo sabes?

Todavía queda un infinitésimo deseo de amar,
la justa medida para vivir sin deudas.